Crónicas musicales: Del ascenso de Manzana en el streaming al legado eterno de Lynyrd Skynyrd

Cuando Federico “Manzana” Farías cruzó el umbral de Gran Hermano, lejos estaba de ser un desconocido para el público joven. Este tucumano de 24 años ya traía sobre sus espaldas millones de reproducciones en sus temas musicales y una carrera sólida en el mundo del streaming. Sin embargo, su estadía en el reality sirvió de plataforma para que una generación de televidentes ajena a las redes descubriera su carisma, convirtiéndolo en uno de los participantes más queridos. Tras su eliminación, que lo tomó por sorpresa ya que se veía con chances de continuar frente a Martín, Manzana se mostró tranquilo. Asegura que en estos casi cinco meses dio lo mejor de sí, mostrándose auténtico, una estrategia que, a la larga, le rindió sus frutos.

Intimidad y superación personal

Más allá del juego, Farías valora las enseñanzas que le dejó la convivencia. Pudo romper barreras personales, abriéndose sobre su niñez y su vida ante desconocidos, algo que quizás en otro contexto no hubiera logrado. Recuerda su infancia en Tucumán con cariño; se define como un chico normal y sencillo al que sus padres, con mucho esfuerzo, le dieron todo, incluida una buena educación y valores de libertad. Aunque la relación con su padre —ya fallecido— era buena, admite que siempre tuvo mayor afinidad con su madre. Esa timidez que arrastraba desde chico, y que le impedía abrirse incluso con sus viejos, es algo que logró trabajar dentro de la casa, una herramienta que ahora planea aplicar en sus vínculos más cercanos, como con su novia y su hermano.

De los viajes en colectivo a la escena porteña

La historia de Manzana es la de un pibe que la peleó desde abajo. Antes de la fama, estudiaba periodismo deportivo en su provincia natal y le faltaban pocas materias para recibirse cuando decidió apostar todo al streaming. La rutina era sacrificada: salía del instituto y se tomaba dos colectivos para ir a la casa de un excompañero que le prestaba la computadora, ya que él no tenía una propia. Así arrancó, sumando seguidores que se reían con él, hasta que contactó con la movida de streamers en Buenos Aires y se mudó a la capital a principios de 2021. Su incursión en la música fue casi accidental, impulsada por su amigo Rhino, quien lo convenció de grabar un tema pese a que Federico sentía que tenía una voz “rara”. El resultado fue una locura total que disparó su popularidad. Curiosamente, cuando le contó a su mamá que entraba al reality, ella, entre la emoción y la alegría, le soltó una advertencia bien de madre: “¡No te vayas a mandar cagadas!”.

El futuro de una leyenda del rock sureño

Mientras nuevas figuras emergen en la escena local, en el plano internacional, la mítica banda Lynyrd Skynyrd se prepara para un 2026 cargado de proyectos que buscan cimentar aún más su historia. Ross Schilling, mánager del grupo desde 1999, confirmó que están trabajando en la primera autobiografía oficial y negociando una película sobre la banda. La idea es relatar los primeros años de los rockeros sureños, el trágico accidente aéreo de 1977 que se cobró la vida del cantante original Ronnie Van Zant, y la resiliencia del grupo bajo el liderazgo de su hermano Johnny. Schilling asegura que hay varias productoras interesadas, debatiendo si el formato ideal será una película de dos horas o una serie documental para plataformas como Netflix, dado que consideran que no existe una historia más tremenda en el rock and roll.

Giras, aniversarios y material inédito

Los planes para 2026 no se detienen ahí. La banda tiene prevista una gira conjunta con Foreigner, que incluye una fecha en agosto en Saratoga Springs, y su himno “Free Bird” sonará en un comercial del Super Bowl. Pero lo que más expectativa genera entre los fanáticos es la posibilidad de nueva música. Aunque su último álbum data de 2012, Schilling reveló que existen unas 30 canciones escritas por Johnny Van Zant, Rickey Medlocke y el fallecido Gary Rossington que podrían ser revisitadas. Si bien no hay un plan concreto de lanzamiento inmediato, el material está ahí, esperando el momento justo. Para la banda, la historia no terminó en 1977; regresó con más fuerza y continúa vigente. De hecho, el próximo año se cumplirán cuatro décadas desde que Johnny tomó la posta en la voz, un hito que celebran viendo cómo su música atraviesa ya a cuatro generaciones de seguidores.