“If I could stick my pen in my heart / And spill it all over the stage / Would it satisfy ya, would it slide on by ya”. Todos los presentes gesticulan una mueca de complicidad. Porque no, no es la voz de Mick Jagger. Tampoco son los arreglos de guitarra de Keith Richards. El rubio preferido del noise se tienta cuando presenta el cover de los Rolling Stones como I Like It, un tema inédito de su autoría. Aunque bien podría serlo, entre tanta distorsión y atonía. Ayer, Thurston Moore electrocutó el escenario de Niceto con sus casi dos metros de impávido encanto en un show de tenencia compartida con el pelilargo de Kurt Vile, quien -por primera vez en el país- demostró con su indie rock reverberante que está por demás a la altura de la bendición de la familia sónica.













