Nicolás Ottavianelli tenía una banda armada en su cabeza y cuando terminó su camino con Turf decidió darle forma física a todas esas melodías que hacía años eran sólo un deseo. Así nace Ríspico, una propuesta tan versátil que es capaz de mezclar rock de raíces conocidas junto a recorridos experimentales de tintes electrónicos.













