El cambio es inminente. O al menos eso parece cuando recibimos las noticias diarias sobre la industria de descarga musical y el FBI jugando a la caza de brujas con los diferentes sitios de almacenamiento masivo. Hace algunos días cerró de Megaupload, ese portal gigante por el que mirabamos series en Cuevana o nos bajamos el disco de Kanye West antes de que siquiera llegue a iTunes. La razón principal por la cual la justicia estadounidense bajó el sitio y procesó a sus responsables fue la piratería de contenidos con derecho de autor, aunque en los últimos días surgieron detalles sobre el plan a futuro de Megaupload para revolucionar la industria de la música mediante un sistema equitativo de venta de discos. Internet dejó de ser el refugio nerd de los noventa y el suplente de la televisión de la última década: es el cambio inminente y probablemente nuestra generación sea participe de eso.














