
“Tengo que escribir un perfil de Brian Eno”, me dije días atrás con la soltura de quien todavía no sabe lo que le espera. Un perfil de Brian Eno. Mejor ahorrar tiempo y empezar por lo que sería un perfil. En pocas palabras, es un texto que intenta responder a la pregunta: ¿Quién es Fulano de Tal? No es en absoluto una biografía; como mucho, se acercaría a la entrevista –con la salvedad de que, en este caso, no estamos ni remotamente cerca de entrevistar a Brian Eno. Muchos medios sí lo hicieron y esos textos fueron, en gran parte, material de recurso para esta nota. Y material acerca de este “mutante” –como un amigo, espontánea y sucintamente, lo definió– sobra. Brian Peter George St. John le Baptiste de la Salle Eno arrancó su carrera artístico-musical a principios de los ’70 y a fines de esta década daba cátedra (literalmente) de su metodología de trabajo; ya en los ’80 había ensayistas escribiendo sobre él; en 1996, él mismo publicó su diario íntimo; más adelante tuvo su época de columnista en medios. De manera que, en principio, todo lo que podría decirse de Brian Eno (incluso en primera persona) ya está escrito. Y no sólo eso: está escrito de todas las formas posibles, con todos los adjetivos concebibles. ¿Qué me quedaba, entonces, si no imaginación? ¿Cómo escribir al inabarcable Eno? Pero además, ¿cuál de todos es Brian Eno? Si es por todas las etiquetas que le caben, podríamos haber escrito la nota entre todos y que cada uno aportara lo que sabe. Se me ocurrió usar testimonios suyos y estructurar la nota a partir de éstos; cada uno representaría una etapa de su vida y un aspecto de su forma de hacer música y ver el mundo. Avancé en la recopilación y, maldición, algo similar a eso también estaba hecho. Sin embargo, a falta de mayor ingenio y escudándome en no haber leído los testimonios publicados por este periodista, apuesto a mi idea original y escribo a Eno según sus propias palabras, las únicas que posiblemente entiendan de lo que hablan, en definitiva.
