“Oye, ¿esa puntualidad de los argentinos de dónde viene?”, ironiza Adanowsky ni bien se abre la pantalla de video en Skype. Tiene motivos para bromear en torno a la clásica impuntualidad argentina. Nuestra cita era unas horas antes pero debido a la gran pérdida que sufrió el rock nacional, el encuentro digital se vio demorado. Adán Jodorowsky comprende y se muestra sentido por la pérdida.
El multifacético artista desembarcará en Buenos Aires el próximo fin de semana para presentar su faceta de músico llamada Adanowsky. Un papel que encarna comprometidamente como un actor a su personaje. En los últimos años Adán dio vida y muerte a la interpretación de cada uno de sus discos. Inspirado desde la infancia en personajes icónicos como Elvis y Jerry Lee Lewis, fue creando representaciones de sus propias canciones que le dan sentido a cada material que compone y edita. Fue El Ídolo cuando sacó el álbum con el mismo nombre y luego lo mató en una presentación cuando tuvo listo su siguiente material: Amador. “Necesitaba un personaje que representara las letras del disco Amador, que eran más románticas”, explica. En la actualidad, pronto a sacar un tercer disco, adelanta cómo matará a Amador y renacerá, cual ave fénix, en un nuevo personaje.





















