Pommez Internacional presentó Canto Serpiente


Escuchar el tercer disco de Pommez Internacional es como montarse a un tour mundial de música. Es un recorrido intenso en el que a través de sus 13 canciones te induce a un estado de trance que linda entre la realidad y la imaginación, con una carga emotiva pesada (en el buen sentido).

Quizás pocas veces se da que el nombre de la banda represente tan directamente la esencia de su álbum; porque Canto Serpiente no reconoce fronteras culturales ni simbólicas. Dentro de él conviven ritmos afro-latinos, folclore, rock y música electrónica, junto con personajes bíblicos, mitología Azteca, Yoruba; además de romper con todos los prejuicios a la hora de cantar en español. Y en ese marco hablamos con Juan Ibarlucía para poder entender mejor cuáles son los elementos que componen este álbum con multiplicidad de voces.

Definitivamente, es un tour guiado a través de las mentes de sus integrantes, como si pudieras leer el diario de un viajero ¿Tiene algo de eso? 

Canto Serpiente está armado en un proceso de tres años intensamente marcado por el desplazamiento. Está compuesto con fragmentos de diario íntimo, crónica de viaje, carta de amor y manifiesto político. El resultado de esos distintos registros  – sumado a la diversidad musical que propone –  termina por crear un mapa musical tangible. En ese sentido, compartimos tu apreciación, el disco es un viaje, que te transporta por geografías y estados de ánimo diversos, que propone una trayectoria de principio a fin. Intenta trasladarte a las trincheras de la historia y meterte en el cuarto donde ocurren los eventos. Toma la urgencia de la crónica periodística y la transforma en música.

Podría decirse que es un álbum de World Music, pero hay una esencia que conecta todas las canciones. Hay un clima selvático y tribal que no permite etiquetarlos así. 

Respecto a la World Music: lo que nos separa de ella es que nuestra relación con esas tradiciones no es reivindicativa, no nos interesa hacer folclore, no sabríamos por donde empezar. Nosotros desconstruimos, ensamblamos, rearmamos. Tenemos un gran amor por las distintas tradiciones folclóricas, pero nosotros crecimos en la ciudad, entre el caos, los carteles de neón y la electrónica.  No somos ni telúricos, ni colonia. Nuestro ADN es mestizo.

Hay una conexión fuerte con las culturas antiguas, como a mitad de camino entre la espiritualidad y el ocultismo. ¿Cuál es la conexión que tienen con estas figuras simbólicas que aparecen a lo largo del disco? 

Es cierto que Canto Serpiente abunda en referencias espirituales e incluso ocultistas. La trayectoria del disco va de Iluminación al final Celebrar es un Derecho Divino/Sur y esto es así porque en el centro del disco está el concepto de la iluminación. ¿Qué es la iluminación, hoy, Siglo XXI, cuando somos bombardeados por monopolios digitales y chatarra multimedia? ¿Cuáles son los espacios posibles para la inspiración –  en la forma que sea – en un momento donde la cultura hegemónica es la intoxicación?  Muchas de las figuras simbólicas del disco representan necesidades primales – el deseo en Iemanjá, la inspiración en Canto Serpiente (el tema). De alguna forma, también, estas figuras ponen en juego ciertos problemas que son universales y atemporales.

Tuvieron una muy buena recepción fuera del país y este disco tiene algo de carta de presentación ¿Piensan que lo van a usar más como DNI para salir a recorrer el país o como pasaporte de la próxima gira internacional? 

Es imposible para nosotros en este momento pensar qué va a pasar con este disco en términos de audiencia. Nosotros nos limitamos a hacer el disco que queremos, que ya es bastante. Buenas Noches América fue un disco que tuvo un impacto afuera del país, nunca premeditado, sino resultado de la música. Eso tal vez generó una descompensación, donde nos pasa que fuimos a tocar a Bilbao, y no a Mendoza. La intención con este disco es corregir eso y no descuidar el frente interno. Nos gusta tener un circuito amplio, poder trabajar en distintos países, pero no ser for export. Tenemos varios shows por anunciar tanto en la provincia de Buenos Aires como en el interior para los meses que siguen. Si la suerte nos acompaña, vamos a poder llegar a todos los lugares que queremos.

Es por eso que además de la fecha de presentación oficial (9/10 en Niceto Club) y la fecha junto a Foals (22/10 en Groove), la banda va a encarar su gira más grande por el país compuesta por presentaciones en Festival Jalea (02/11), Centro Cultural Parque España (4/11 en Rosario) y Club Belle Epoque (25/11 en Córdoba).

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Río Jordan es – quizás – la canción más combativa del disco y pareciera ser critica muy actual respecto a las fronteras cada vez más impenetrables y peligrosas ¿Cuál es la historia que inspiró esta canción?

Río Jordán está inspirado en un viaje de 12 horas que hice a Israel en Enero del 2015, visitando también el West Bank, uno de los dos territorios palestinos. La imagen que disparó la canción es bastante sencilla: Visité el Río Jordán. Estaba muy entusiasmado por conocer ese lugar, escenario de muchas de las grande escenas bíblicas. Cuando llegamos, el río mítico era un un charco grande de agua verde, visiblemente contaminado. En los alrededores, el desierto total y dos o tres iglesias monumentales. Esa imagen – muy potente y que resume muy bien muchas de las cosas que vi ahí – condicionó el resto de mi estadía, en un lugar donde la relación con el pasado tiene un peso que no puedo ni quiero entender. Las líneas iniciales del tema “En un hotel/en un lugar lejano/entre el Jordán/y el mar mediterráneo” reposaron hasta que apareció una secuencia armónica y un beat que tenía que ver con The Clash y el punk inglés. De la unión de esas dos ideas surge Río Jordán

Todas las canciones tienen lo que podríamos definir como ritmos bailables. ¿Esto está pensado así para el show en vivo o simplemente fue la selección natural del álbum lo que genera este contenido? 

Canto Serpiente alterna momentos bailables con otros muy reflexivos, casi estáticos, como es el caso de Canto Diamante, Celebrar es un Derecho Divino, Sur o Desintegración. La secuencia es engañosa y esos momentos en general están escoltados por temas de mucho impacto. De todas formas, es 100% cierto que hay una enorme influencia de la música afrolatina y africana occidental en este disco que hace que, más allá de todo lo que podamos teorizar, este sea un disco seductor que puede bailarse casi completo. No se pensó en función del show en vivo, al menos no en forma consciente. Creo que es el resultado natural de las músicas con las que trabajamos. Muchas de ellas tienen pulso, son músicas que apuntan a mover el cuerpo.

El disco está repleto de músicos invitados y me imagino que va a ser una tarea ardua la de tocarlo en vivo tal cual ¿Podemos esperar invitados o reversiones para el show de Niceto?

En nuestro caso, nunca intentamos traducir literalmente lo que pasa en un disco a la situación del vivo. Son contextos distintos, con necesidades distintas. No somos muy fanáticos de los recitales con desfile de invitados, preferimos que el sexteto suene compacto y versátil, animarnos a resolver el disco con lo que tenemos en el escenario (que es bastante, por otro lado). Habrá algunas reversiones, especialmente en los momentos orquestales del disco. Tal vez algún invitado, todavía a definir. Lo central para nosotros en este show es darle inicio a este ciclo, llevar el universo Canto Serpiente la tridimensional de un recital en vivo. Algunas cosas quedarán idénticas, otras se transformarán.


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