Parece un lema pero en realidad es una receta. Son los ingredientes necesarios para calentar una noche de sábado lluvioso y frío. El cocinero, mejor dicho el artista: Fidel. El lugar: Niceto Club. Los comensales: alrededor de cuatrocientas personas con ganas de pasarla bien. Afuera los paraguas y abrigo, adentro una hora y media de energía, ritmo y mística.
La cita es a las 21 hs pero las puertas se abren casi media hora después. Algunos chicos protegen sus rastas con gorritos. Las chicas saltan tratando de ganarle al frío. Los portales por fin ceden. Antes de poder alcanzar la pista, con eficaz ubicación en línea recta al pasillo de entrada se alza un puesto de remeras que no son las típicas negras de algodón con estampa. Estas vienen en colores, telas suaves y estampas con brillos. Si en 1997, cuando vi por última vez a Todos Tus Muertos en un recital por los 20 Años de Madres de Plaza de Mayo, alguien me decía que el nombre de una canción de Fidel se estamparía en glitter, hubiese reído hasta el cansancio. Han pasado doce años y por supuesto, muchas cosas han cambiado.
Alrededor de las 22 hs, desde Gerli al escenario de Niceto, sale Marcianos Crew, hip hop argento con letras atrevidas y divertidas. Directo Desde Marte, Legalización, Si Yo Fuera Maradona y Te Toco Tu Tanga, son los temas interpretados por un trío devenido esta noche en dúo. El frío de la noche ya queda atrás y el público ya está listo y calentito para Fidel.
Diez minutos después, se acomoda en el escenario Banda Ambesa. Comienzan a tocar y fuera de la visión está Fidel que entona Vamos A Robar, canción que interpretara con Pablo Lezcano. “Vamos a robar almas y corazones”. No serán los de su público que ya los tiene en su puño. Se mueven con ritmo reggae cumbiero o cumbia reggaero para acompañar Esta Es La Que Va. Fidel sale de un salto a escena y con ininterrumpido ritmo interpreta My Princess, Gracias, Carita de Alfajor, Déjenme Fumar.
Como todo buen trovador, el músico ha recorrido y asimilado estilos musicales de todo tipo. En otros tiempos primaba el pogo, hoy pide baile. Ha incorporado a sus raíces reggae, hip hop, dub, algunas cositas de cumbia y del ritmo del momento: reaggeton. Música callejera, estilo directo, reclamo social y hasta cierto populismo contestario. La masa se divierte y hace catarsis.
Sensualidad no falta. Los que están en pareja se agarran, niña adelante y niño atrás. Bien pegados realizan el movimiento circular y descendente que, como un gurú, Fidel enseña en el escenario.Hace Falta Amor, canta. Le siguen Guerreros, Azúcar Negra y Azúcar Marrón, Intensivo, Luz y Compañía. Una aclamada Los Rastreros recupera parte del estribillo de Intensivo: “Cantando y saltando, bailando y vibrando”. La receta se sigue al pie de la letra. Las manitos siguen arriba y el público entona: “Juanita Morenita Mamasita Bonita”. Lejos de mermar en energía, las interpretaciones siguen siendo vibrantes: No Eres Como Yo y Mucho Por Hacer. Vuelve el reggae en In My Dreams y No Aceleres el Tiempo.
“El show terminó y no te diste cuenta”, entona. Ya amagó con irse un par de veces y nadie le cree que aquí se termina. Una energizante versión de From Me To You enloquece al público. La lista de temas no termina: Linda Y Bonita, Vamos Arriba, Trabajo de Hormiga, el reaggeton Nena No Llores Mas (con Chainy como invitado) y Necesito Tu Amor. Así dice que se siente y canta Emocionado. Abandona el escenario pero vuelve para despedirse con su hit: International Love. Esa canción que se escuchó tanto y en parte artífice de este éxito que ni el mismo puede creer. Con humildad lo reconoce y dice gracias a su público que con aplausos, gritos y silbidos le responde: gracias a vos.
























